13 feb. 2012

Otis Taylor, "Otis Taylor's contraband"


KEPA ARBIZU


Otis Taylor es un personaje de los más peculiar. Integrante en diferentes bandas de blues abandona la música a finales de los setenta para dedicarse a otros menesteres y no será hasta los años noventa cuando regrese a grabar, en este caso en solitario.

Portentoso multiinstrumentista, poseedor de una gran voz y buen letrista (lejos quedan esos bluesman que a duras penas sabían leer y/o escribir), se trata de un músico que indudablemente su terreno es el blues pero que siempre ha destacado por moldearlo con formas e influencias muy diversas.

Y eso es lo que encierra precisamente este nuevo disco, “Otis Taylor’s Contraband”, una sorprendente manera de acercarse a la música negra, interactuando con estilos diversos y llevando sus composiciones por caminos inesperados. El blues se presentará con infinidad de matices: fusionado con el gospel por ejemplo en “The devil’s gonna die”, mostrando su cara más rítmica apoyada eso sí en bases rítmicas tribales ("Romans had their way" o "I can see you’re lying") o adoptando un tono rural al estilo de Son House en "2 or 3 times".

Episodios todavía menos ortodoxos son los que se viven en "Yell your name", donde la sección de metales y el sonido acústico se mezclan para dar forma a algo parecido a un corrido mexicano , la sorprendente mezcla de los ritmos indios, a base de violines, y el rock potente a lo ZZ Top en la instrumental "Contraband Blues", el boggie incipiente y trotón, con su pequeña dosis de coros gospel, de "Banjo Boogie Blues" o la ambientación vaporosa y onírica del soul con las formas de un Terry Callier (con el que también guarda semejanzas en su tono a la hora de interpretar) en "Blind piano teacher".

“Otis Taylor’s Contraband” es una muestra de la singularidad de este músico, que partiendo del blues lo maneja y fusiona con desparpajo por todo tipo de estilos e instrumentaciones y con una profundidad casi hipnótica por su forma de cantar.