29 oct. 2012

Jorge Ilegal y Los Magníficos, Sala Azkena (Bilbao), 27 Octubre. El guateque canalla



KEPA ARBIZU

Llegaba a Bilbao, concretamente a la sala Azkena, Jorge “Ilegal” con su nuevo grupo Los Magníficos para presentar su segundo disco “El Guateque del Hombre Lobo”. Un proyecto que se aleja de lo realizado hasta la fecha por el que hasta poco fuera líder de Los Ilegales y que se centra en sonidos clásicos como rock and roll o twist pero también en estilos latinos de esa época. 

Desde el primer momento nos dimos cuenta de que en el asturiano ha cambiado todo para que en verdad en esencia todo permanezca igual. Con un actitud cercana y amigable con el público, como es habitual, adornó las canciones con sus comentarios que se movían entre los discursos políticos con las experiencias “vitales” más rocambolescas. Todo ello con el sentido del humor tan peculiar del guitarrista. 

Eso sí, hubo un detalle en sus locuciones que es esencial para enfrentarse y entender lo que es su nueva banda (en la que están varios integrantes que en algún momento lo fueron de Ilegales), y era un tono pedagógico que intentaba acercar a los allí presentes unos sonidos poco habituales y que puede incluso entrañar su dificultad y cierto esfuerzo. Un argumento repetido por el cantante varias veces y que aderezó ilustrando muchos de los temas y demostrando que es un enamorado de la música sin restricciones. 

Respecto a lo que fue estrictamente el concierto estuvo dividido en dos partes muy diferenciadas. La primera se centró en estilos latinos, por lo tanto más dados a lo acústico y centrados, a rasgos generales , en su primer disco “Nuevo Rumbo”. Se alternaron canciones propias con ajenas, como fueron las versiones del tango "Volví Una Noche", “Bésame Mucho”, tocada a ritmo de swing, “Toda una Vida”, “Rascayú” o “16 Toneladas”, popularizada por José Guardiola en su momento y que encaja a las mil maravillas con el tono de Jorge Martínez, lo que el público notó a las claras. En el otro lado aparecieron las bellas “Estrella Venenosa” o “Nuevo Rumbo”, dos ejemplos que demuestran que el músico mantiene intacta su actitud . 

La segunda parte estuvo dedicado al rock and roll, estilo que focaliza su recién editado nuevo disco frente a lo variado de su antecesor. Cargado ahora con una guitarra eléctrica, el grupo siguió los parámetros del anterior “set” y desgranaron sus propias composiciones como “Soy un HombreLobo”, “Niña Voodoo”, “1962” o el medio camino entre Morricone y The Shadows que es “Spaghetti & Tequila". También hubo espacio para las versiones, algunas realmente míticas como “La Plaga” o “Pototitos” junto a “Problemas” “Ill Ribelle” “Si é Spento il Sole”. Incluso hubo momentos para interpretar algún tema de la época ilegales como “El Piloto” o “La Fiesta”. 

Algo que repetiría en un breve epílogo que hicieron, poco después de haberse ido del escenario tras un breve recorrido por el sonido de Henri Mancini, de una forma íntima y donde sonaron la emocionante “La Casa del Misterio”, interpretada a guitarra y piano , o la no menos emotiva “Miradla”, de su primer álbum. Una confirmación del talento musical de Jorge Martínez y de su destreza para moverse por todo tipo de terrenos, algo que se puede aplicar a su banda también. Si de su lado canalla, irónico y mordaz no cabía ninguna duda, ahora se mezcla con el clasicismo del rock and roll. Una relación perfecta.