9 mar. 2014

‘Trogloditas’, el presente de una historia de rock and roll


KEPA ARBIZU

Sólo el mero hecho de que aparezca la palabra Trogloditas dentro de un contexto musical a uno ya le viene a la mente, por un lado, un símbolo significativo del rock hecho en castellano y por otro la figura de Loquillo. En la actualidad ambos nombres están desligados y ahora, la banda que durante tantos años ha sido su acompañante, y en buena mediada marca de su sonido, ha tomado la decisión de tomar su camino de manera independiente. 

Tras diferentes cambios en la formación, y con alguna baja mítica como la de Sabino Méndez, la actual ha quedado conformada en torno a los clásicos Simón Ramírez y Jordi Vila que se han hecho acompañar de Andreu Muntaner, Diego García y “Toni Pick”. Dejando atrás cualquier tipo de polémica, presentan por medio de este disco homónimo su estado de forma actual, además de cumplir la función de celebrar el treinta aniversario del grupo, efeméride que también ha sido acompañada del documental “Donde empezó todo”. 

 Para dar forma a este álbum han contado como productor con Barry Sage, un “rey midas” en el negocio que ha colaborado para grupos/músicos dispares que abarcan desde The Rolling Stones, David Bowie o Charly García hasta Duncan Dhu o La Oreja de Van Gogh y que en esta ocasión imprime un tono brillante y limpio (¿quizás excesivo?) a las composiciones del grupo. 

Este trabajo puede ser entendido perfectamente como un recorrido por todo el abanico sonoro y estilístico que el conjunto ha materializado a lo largo de su extenso recorrido, pero también es una clara materialización del (nuevo) momento que viven y que por lo visto en este álbum está repleto de intensidad y gusto por manejarse en tonalidades diferentes aunque siempre bajo su reconocible punto de vista. De entrada por ejemplo nos vamos a topar con la magnífica “La espuma de los días”, una oda a los “viejos rockeros” y su modo de vida a ritmo de country, que enlaza la tradición de gente como Johnny Cash con la de grupos que han trabajado el género en nuestras fronteras como La Frontera o BB Sin Sed. Dentro de ese “americanismo” se encuadra la poética y emotiva “Estoy tan solo”, con aires de folk-western que irán derivando en un contexto mucho más eléctrico y rudo. Ya desde este momento se puede observar la rotundidad, con ese deje rasgado, y majestuosidad de la voz de Andreu Muntaner. 

Siguiendo con ese camino elegante y contundente, el disco contiene acercamientos al rock clásico como el precioso homenaje al guitarrista desaparecido Guille Martín, “Ráscale” o a los sonidos negros, ya sea de manera más rítmica, a lo Mermelada/J Teixi Band, como “Agua negra” o con un punto más íntimo a lo Burning en “Llora Norma Jeane”. Incluso habrá espacio para actualizar un tema clásico de su repertorio como “El país te necesita”, con ese ritmo marcial que conecta a la perfección con su temática antibelicista. 

Pero el disco también va a jugar con la baza de intercalar canciones con melodías más dinámicas y que a la postre consiguen dar más colorido a todo el conjunto. Por ejemplo así sucede con la ochentera y juvenil “Desconectado”, en los arranques de rock and roll a lo Tequila de “Lo he vuelto a hacer” o la rasgada y punk “Enterraré mi corazón”. Incluso habrá espacio para los ambientes más latinos como “Nunca esperes por mí” o ese final que supone la instrumental “No salgas que te comen”, con un sonido oscuro de banda sonora de película de terror. 

Trogloditas son historia del rock español, pero en vez de “aprovecharse” de ello y tirar de repertorio clásico, quieren demostrar que su momento también es el presente, y que si bien es cierto que este disco homónimo es un reflejo del sonido que han desarrollado a lo largo de estos treinta años, también lo es que su momento de forma es excelente, como lo demuestran unas canciones que se mueven por diferentes terrenos y todos con un resultado más que notable. 

 Escrito originalmente para: http://tamtampress.es/2014/02/27/trogloditas-el-presente-de-una-historia-de-rock-and-roll/