13 dic. 2010

"When you’re strange", Tom DiCillo. La leyenda de Jim Morrison y The Doors


KEPA ARBIZU



Al igual que la literatura ha dado sus “malditos”, la música también tiene los suyos propios. James Douglas Morrison, más conocido como Jim Morrison, líder del grupo angelino The Doors, es uno de los más importantes y que de manera más clara ha mantenido su fama a través de las diferentes generaciones.

Precisamente ese debe ser el principal motivo por el que el director de cine estadounidense Tom DiCillo ha realizado el documental, “When you’re strange”, sobre dicho grupo. Estamos por lo tanto ante la cohesión de dos representantes, cada uno en su medida y época, de la contracultura estadounidense, por un lado uno adscrito al cine independiente (autor de “Vivir rodando”, “Johnny Suede” o “Delirious”) y los otros a la surgida durante los años 60. Dicha conjunción, en un principio, creaba unas expectativas que el resultado final no llega a colmar.

Es inevitable no hacer referencia a otro sonado acercamiento a The Doors como fue el de Oliver Stone. Ambas en principio no tienen mucho que ver, mientras que la realizada en los años noventa se trataba de una película (irregular debido a su gusto por decantarse por el lado más morboso), en esta ocasión se busca un formato documental, alejado eso sí de las habituales presencias de amigos y compañeros opinando y estructurado entorno a imágenes de la banda con la voz de Johnny Depp como narrador de todo ello.

El conjunto no saciará la curiosidad de los fans del grupo, que salvo algunos documentos inéditos, no encontrarán nada novedoso en la historia. De hecho, salvo para aquellos que desconozcan por completo la existencia del grupo, ningún otro recibirá información o una visión no escuchada antes. Seguramente no era el propósito del director hacer un acercamiento erudito a su biografía pero el paso que hace por todo lo relativo a las influencias musicales o literarias e incluso a la contextualización de su surgimiento es muy somero.

Y es que la vista del documental se pone, casi de manera exclusiva, en la figura de Jim Morrison. Cierto que su persona es capital para entender a la banda pero el film hace hincapié de manera demasiado obvia en su lado más controvertido, presentándolo como una mezcla de icono erótico y predicador y mostrando sus actuaciones más sonadas en lo relativo a estos temas. Para todo ello el director hace uso de todo tipo de artificios para darle más épica a sus escenas (cámaras lenta, primeros planos, músicas que resaltan las palabras), alguna sí lograda como la escena en que todos los miembros del grupo son preguntados por su profesión al entrar en el aeropuerto y un Morrison en primer plano responde únicamente con una sonrisa pícara.

Será en la última parte, la más interesante de todas, en la que se hace una reflexión muy bien articulada en la que el final del grupo y la deriva descontrolada de su líder significa también la muerte del sueño contracultural y pacifista norteamericano. Todo ello complementado con las imágenes de noticias como la muerte de Jimi Hendrix o Janis Joplin, el asesinato de Martin Luther King y la figura de Charles Manson.

Una de las peculiaridades y el elemento de mayor interés en “When you’re strange” es la utilización del cortometraje que grabó Jim Morrison cuando estudiaba cine en UCLA como elemento conductor de todo el documental. En él, aparece conduciendo por largas carreteras, dando forma a una especie de road movie que astutamente DiCillo la utiliza como metáfora de la personalidad más pura y salvaje (entendida como libre y en relación con la naturaleza) que se opone a la que se va fraguando a lo largo de la película que muestra como pasa de ser una persona tímida a un torrente de provocación. Tanto es así que en un “truco” muy astuto, el comienzo de la cinta son las imágenes grabadas del propio Morrison en su auto escuchando la noticia de la muerte de uno de los rockeros más importantes del momento, él mismo.

Es imposible no tener la sensación de que “When you’re strange” es una oportunidad perdida de acercarse a una banda carismática del rock que además contaba con un líder que dada su potente personalidad y magnetismo hace todavía más fácil plasmar su vida en la pantalla. Tom DiCillo así lo hace pero centrándose demasiado en una parte de él y obviando el poso musical, literario e ideológico que poseían The Doors y que han heredado generaciones posteriores.

Escrito originalmente para:
http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article20769