1 dic. 2010

"Toser y cantar", Javier Krahe


KEPA ARBIZU


Si hiciésemos caso a ese tipo de programas televisivos que pretenden crear “artistas” musicales y que basan dicha enseñanza en aspirar a la excelencia en la técnica deberíamos tirar a la basura los discos de gente como Bob Dylan, Leonard Cohen o Javie Krahe, dada sus no excesivas facultadas vocales. Por suerte, cualquiera es consciente de que en la música como en los demás artes hay algo mucho más importante que eso, y se basa en la capacidad para transmitir y hacer sentir al oyente.

El músico madrileño desde sus inicios se ha dedicado a la misma tarea, realizar canciones que se convierten en pequeñas y directas reflexiones, que pasan de lo irónico a lo romántico, sobre los individuos y su entorno. Desde que empezara en los años ochenta, ya sea en solitario o en La Mandrágora, acompañado del hoy por hoy popular Joaquín Sabina y Alberto Pérez, hasta la actualidad su camino ha estado marcado por honestidad con el trabajo.

A pesar de ser encuadrado en ese epígrafe tan poco respetado que es el de cantautor, él mismo ha calificado de “fea” dicha palabra, su forma de entender la música y su manera tan personal de analizar la realidad le ha granjeado admiraciones muy diversas, tal y como quedó demostrado en su disco homenaje, “Y todo es vanidad”, en el que había espacio para gente cercana estilísticamente pero también para representantes del rock como Julian Hernández de Siniestro Total o Rosendo.

Ya desde el título de su nuevo disco en el que emplea una de sus típicos juegos de palabras (“Toser y cantar”) deja clara cual es su vocación en esto de la música y no está precisamente en la excelencia técnica. Para la nueva grabación, de nuevo producido por la discográfica 18 chulos (formada por artistas como El Gran Wyoming o Pablo Carbonell), se rodea de sus habituales músicos, Javier López de Guereña , Fernando Anguita y compañía, de los que es casi imposible imaginarle separado. Además de las canciones en sí, el disco se presenta con un libro, “De mil amores”, con más de 200 páginas escritas por el catedrático y escritor Miguel Tomás y Valiente donde analiza en profundidad las letras de Krahe. Todo ello completado con más de 80 dibujos y acuarelas originales del pintor Octavio Colis.

Como ha sido habitual a lo largo de su carrera, y “Toser y cantar” no es una excepción, uno de los temas recurrentes en su discografía son las relaciones con las mujeres, eso sí, lo hace con su habitual gracia y originalidad, lo que de un tema tan trillado es capaz de sacar imágenes e ideas irreprochables, además de ser capaz de derivarlo en otros temas.

“Vals del perdón” es una preciosa canción repleta de poética (bésame todavía como besan los rojos desmayos del sol cuando envía sus últimos rayos). “En brazos de Eva” saca su lado más pícaro fiel a su estilo de concatenación de rimas muy sonoras, todo en un entorno musical entre lo melancólico y bucólico.”Musarañas”, en la que muestra las dificultades para olvidar un amor pasado, suena mucho más sobrio y prácticamente sólo le acompaña una guitarra. En “El 2 de mayo”, bajo una apariencia de retrato marital se esconde una ingeniosa mirada al patriotismo rancio.

“La Osa Mayor” es un tema realmente extraño debido a la “lucha” dialéctica entre el mundo de la ciencia y el más prosaico. En la parte musical continúa esa misma dualidad dándose algunos ramalazos experimentales. “Conócete a ti mismo” se mueve en terrenos del jazz y del blues para dar forma a la letra más personal en cuanto que reflexiona sobre su persona y sus grandezas y miserias. También hay algún dardo envenenado como el dedicado a la televisión con explícito título (“La vil televisión”) y en el que con un acompañamiento cercano al pop-rock, deja en evidencia la credibilidad de dicho medio. El verdadero aldabonazo llega de la mano de “Ay democracia”. A ritmo de chá-chá-chá hace un ataque directo al sistema político (“tus escaños marcados a ocultas de la gente, a la luz del lingote y del rosario”) y de alguna manera parece una continuación, aumentada, de su conocida “Cuervo ingenuo”. Mientras que en aquella cargaba contra las mentiras y las ilusiones rotas del PSOE (hecho que le llevó a estar censurado) aquí abarca hasta todo el sistema. Entre frases irónicas y humor hace una perfecta, y desoladora, visión de la democracia actual.

“Toser y cantar” es otra muestra del afilado e ingenioso verbo de Javier Krahe y aunque el paso del tiempo hace mella en su voz que se ve algo más apagada, de ese contratiempo saca la virtud de dar al disco un poso melancólico y conseguir una colección de temas que de nuevo se escuchan con deleite.


Texto escrito originalmente para Tercera Información:
http://tercerainformacion.es/spip.php?article20534