25 feb. 2013

"Searching for Sugar Man". Los caprichos del arte y de la vida



KEPA ARBIZU

No vamos a descubrir ahora todo lo que tiene de caprichosa y muchas veces aleatoria la fama. En la esquina de cualquiera de nuestras calles se puede ocultar un genio que por las circunstancias que sean nunca verá la luz o que se mantendrá como un secreto de un número limitado de personas. Algo de eso tiene la historia de Sixto Rodríguez, músico que pasó totalmente desapercibido para casi todo el mundo (importante el matiz) a pesar de tener un desbordante talento. 

“Searching for Sugar Man” es un documental, dirigido por el sueco Malik Bendjelloul, que se centra en la desconocida figura de este creador americano, aunque de origen mexicano,que publicí sólo dos álbumen a principios de los setenta. De él iremos desbrozando su historia a la vez que escuchamos sus canciones a lo largo del metraje, como si de intimistas video clips se trataran, y confirmando que estamos ante un gran talento, a medio camino entre Bob Dylan, Phil Ochs o Jim Croce. 

Son muchos los misterios y/o curiosidades que rodean al intérprete, por ejemplo que su anonimato encuentra una excepción en Sudáfrica, donde es considerado un ídolo de masas y un icono (contra)cultural sobre todo en la época del Apartheid. Precisamente desde ese país llegará la motivación para saber qué ha sido de él y la posterior investigación que se organiza y que supondrá una de las peculiaridades del filme (para tratarse de un documental de temática musical) al adoptar por momentos un tono de casi thriller. Algo posible debido a las sombras que hay en su biografía, en la que incluso se llega a barajar su suicidio en plena actuación. 

Más allá del asunto particular de Rodríguez, en la cinta hay un acercamiento desde ópticas muy diversas, antagónicas de hecho, a la idea de la música. Por un lado está la más mercantil y relativa a la fama, sujeta más a la suerte y a otros intereses que a lo meramente artístico, mientras que también se muestra la más humana, aquella que la relaciona directamente con los sentimientos y su capacidad para hacerlos florecer. 

“Searching for Sugar Man” en su lógica como formato documental está basado en un rodaje realista (apoyado en algún momento con técnicas de animación) y repleto de entrevistas para destrabar este puzzle biográfico, pero no es menos evidente un tono épico latente, con imágenes realmente sobresalientes como aquella en que se observa el torpe caminar del músico por las calles, puro éxtasis metafórico, o la potente imagen de la silueta de él y los suyos al bajar del avión para una actuación. 

Precisamente la gran virtud, y que eleva esta película hasta niveles sobrecogedores y casi míticos, es su capacidad para adentrarse en muchos planos y hacer que este desconocido músico, Sixto Rodriguez, entre en el corazón de todos aquellos que visualicen su historia. Porque no se trata de la historia de un músico con más o menos fama, es la de un padre, la de un activista político, la de un superviviente, y aunque pueda encuadrarse como uno de esos entrañables perdedores típicos del cine es por encima de todo un buen hombre que de manera sorprendente tiene una segunda oportunidad en su vida, para su propia felicidad pero sobre todo para la de los demás. 

 Escrito originalmente para: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article47758