1 jun. 2011

"Born ugly", The Muggs


KEPA ARBIZU


De la misma forma que las bandas inglesas de los años sesenta se dedicaron a rescatar, y dar forma nueva, al blues clásico, el rock característico de los setenta hoy en día es defendido por bandas de jovencísimos músicos, tríos en muchas ocasiones, que manejan por igual el virtuosismo, la contundencia o el sentimiento. Ahí están Radio Moscow, The Brew, Wolfmother o Rose Hill Drive para demostrar la perfección con que ejecutan dichos estilos.

“Born ugly” es el tercer disco de una de las bandas que de manera más fidedigna cumplen esos requisitos, The Muggs. Con una apabullante sección rítmica, De Nardo en el bajo y el recién incorporado Tom Glass a la batería, y el talento y la pericia de Methric a la guitarra y voz, da como resultado una atronadora maquinaria de rock setentero.

El inicio que supone el tema que da nombre el disco ya da todas las pistas necesarias para saber que estamos ante una ejercicio de potencia pero no exento de sentimiento. Se trata de una mezcla entre los riffs contundentes de unos Black Sabbath y el tono psicodélico y embrujador de los Cream. Parecidas características se encuentran en “Home free”. “6 to midnite” y” Sturm und drang”, sin embargo, se decantarán por el lado más oscuro y misterioso.

Canciones como “Blood meridian” o “Clean break blues” optan por un sonido más sureño, el primero acercándoles a los Black Crowes mientras que el segundo se desliza hacia un tono más psicodélico. “Dear theo “ y “Losing end Blues” son dos acercamientos, cada uno a su estilo, al blues donde se entremezcla con diferentes estilos como el hard rock. “World around”, con influencias del folk y de nuevo la psicodelia, supone el único descanso a la descarga eléctrica que supone el disco.

Este nuevo álbum del trío inglés es una muestra más de la capacidad que pueden llegar a alcanzar para transportar la esencia de del rock de los setenta a la actualidad y mostrarla repleta de fuerza y pasión.