3 jul. 2011

"Ukulele songs", Eddie Vedder


KEPA ARBIZU


Durante este año 2011 se cumple el 20 aniversario del nacimiento de Pearl Jam. Dicha onomástica se celebra con la reedición de algunos de sus discos, documentales y demás material variado.

A la vez ha coincidido la publicación del segundo álbum en solitario de su cantante y líder, Eddie Vedder, cosa que se quiera o no puede servir también para explicar de una manera más amplia y completa los variados registros y sensibilidades que puede alcanzar dicha banda.

“Ukulele songs” tiene en común con su predecesor, “Into the wild”, el carácter intimista y más desnudo de su música, tendiendo a melodías cercanas al folk. La diferencia o particularidad, como deja bien a las claras el título, es el instrumento elegido, el ukelele, como elemento principal de todas las composiciones.

A primera vista puede sonar algo extraño e incluso “snob” darle preponderancia a un instrumento tan alejado del espíritu del rock (aunque no tanto como se puede pensar en un primer momento), pero eso quedará en mera anécdota al comprobar el sobresaliente resultado que Vedder consigue extraerle. Y es que el gran mérito del disco es que consigue llevar al oyente por infinidad de sensaciones y ambientes, todo ello con una, pretendida, precariedad de medios pero que en ningún momento hace que las canciones den síntomas de sentirse huérfanas.

El disco se abre con “Can’t keep”, tema perteneciente al disco de Pearl Jam “Riot Act” y que sorprende la manera en que, con caminos tan diferentes, mantiene la tensión que tiene la original . La misma que habrá en “Without you” o en “Light today” , donde aparecen los típicos fraseos de Vedder y los cambios de ritmo, por lo que no cuesta imaginárselas rodeados de guitarras eléctricas y dentro del repertorio de su grupo.

Hay espacio también para los lamentos melancólicos que es “Goodbye”, los juegos vocales de “You’re true” o canciones que suenan relajantes y serenas como “Broken heart”. En la preciosa “Longin to belong” se servirá del violloncello para darle más empaque al resultado final, cosa que hará también en “Satellite” aunque esta vez doblando su voz y logrando en momentos recordar a Nick Drake.

El disco también se nutre de un buen puñado de versiones. Algunas elecciones realmente sorprendentes como la canción de jazz “Once in a while” que en su momento inmortalizaran Ella Fitzgerald o Sarah Vaughan o la conocida, sobre todo por la interpretación de Mamas and the Papas “Dream a little dream”, a la que imprime un tono más sobrio. Un resultado magnífico extraerá de la popular “More than you know” o de “Sleepless Nights” de The Everly Brothers, de la que mantiene su tono romántico y clásico gracias, en parte, a la colaboración de Glen Hansard. Pero por encima de todas sobresale "Tonight You Belong to Me”, un clásico norteamericano que llegó a interpretar Frankie Laine y que aquí en las voces de Vedder y la gran Cat Power logra un aspecto emocionantísimo.

Era difícil la apuesta de con, prácticamente, solo voz y un instrumento como el ukelele dar un cuerpo sólido a las composiciones. No consigue únicamente eso sino crear todo un repertorio de sensaciones, desde la nostalgia hasta el sosiego, que calan en el oyente. Un reto, complicado, y salvado con excelente nota.