4 oct. 2011

Nick Lowe, "The old magic"


KEPA ARBIZU


Quizás la palabra que mejor pueda definir la forma de entender la música de Nick Lowe sea elegancia. Si a eso le añadimos una madurez perfectamente asumida nos lleva a que las canciones del inglés suelen tener como objetivo la búsqueda de la melodía perfecta sin necesidad de grandes artificios.

En sus últimos discos es más que evidente la decisión de acercarse de una manera delicada y nada estridente a la esencia del pop (sin que eso suponga dejar de lado otros sonidos como el country o el soul que siguen teniendo presencia), dando como resultado convertirse en todo un referente para ese tipo de composiciones.

En este último disco editado, “The old magic”, ese espíritu se mantiene y es más que patente pero además ha añadido a sus pretensiones la de construir unas canciones que rezumen clasicismo, no hay más que ver la portada o el propio título del álbum, cosa que consigue a la perfección dando forma a un buen número de temas sobresalientes.

“Stoplight roses”, de gran elegancia y serenidad e interpretada con un tono de voz cálido, es un perfecto inicio para marcar el camino por el que se desarrollará el álbum. El soul templado y relajado, pero con un tono melancólico que le imprime entre otras cosas el sonido del órgano, se presenta en la soberbia “Shame on the rain” (interpretada originalmenete por Tom T. Hall), en la que la sombra de Roy Orbison también se deja ver. El country al estilo Johnny Cash, pero siempre desde una óptica pop, será el elemento clave de "Checkout time".

El rock and roll en su vertiente más melódico y menos agresiva, al estilo de unos Everly Brothers, tendrá también su cabida en composiciones como “Sensitive man” o “Somebody cares for me”. La exquisitez pop tendrá su mejor representación en “House for sale” o la versión de la maravillosa balada de Elvis Costello “The poisoned rose” que junto a “I read a lot”, altamente instrumentado a la forma y modo de las realizadas por Burt Bacharach, son los dos momentos más destacables en cuanto a ritmos más lentos. Con ese mismo estilo pero con un ritmo más movido se encuentra "Restless feeling”.

En tiempos en que todo va demasiado rápido, incluido el mundo de la música, es un regalo discos como “Old magic” que buscan un reposo y es necesario con escuchar con calma este compendio de grandes canciones, elegantes, reposadas y repletas de grandes melodías.