3 nov. 2011

"Reverie", Joe Henry


KEPA ARBIZU


Aunque pueda sonar a tópico acercarse a un disco de Joe Henry es mucho más que dedicarse a escuchar una sucesión de canciones, se trata de una experiencia mayor y es necesario dejarse llevar por él e imbuirse por completo en el ambiente que nos propone.

“Reverie” es un nuevo capítulo de la maravillosa carrera del músico norteamericano. En esta ocasión, dicho álbum, ha sido grabado en sólo 3 días en sus estudios caseros con sus músicos habituales como Jay Bellerose, David Piltch, Keefus Ciancia y prácticamente registrado en directo (más adelante ha añadido algunos instrumentos como la guitarra del gran Marc Ribot) tal y como se trasluce al escuchar reflejados en los temas los sonidos que provienen del exterior. Quizás sea como consecuencia de todo esto por lo que estemos ante un disco directo y oscuro.

Si ya resulta difícil en otros muchos casos encasillar estilísticamente a ciertos músicos, con Joe Henry es totalmente imposible. A pesar de que su concepto musical bebe de fuentes diversas (rock, folk, blues..) su resultado es personal y totalmente reconocible, haciendo que sea complicado buscar similitudes o paralelismos. Cosa que es también aplicable en cierta forma a los momentos en que ejerce de productor.

Escuchar la primera canción de este disco es la única forma de entender qué se esconde tras este compositor. “Heaven’s escape” se apoya en una base jazzistica que da forma a un tema oscuro pero de una gran elegancia y donde el piano ya se postula como uno de los elementos claves. Características todas ellas aplicables a “After the war” y que podría estar sacado del reverso siniestro del “North” que grabara Elvis Costello.

Un ritmo de batería hipnótico será el que guíe a “Odetta”, en la que se vislumbra un sonido más “americana” como sucede también en “Unspeakable”. La guitarra irá tomando mayor presencia en temas, todos ellos sobrios a la vez que emocionantes, como “Tomorrow is october”, en la que el sonido del vacío es en sí un intrumento, The world an I know” o “Room at Arles”, esta dedicada a la memoria de Vic Chesnutt.

Loa sonidos “negros” se harán presentes en “Sticks & stones”, un blues jazzero de lo más “humeante”, en el desértico “Dark tears” o en la oscurísima “Deathbed version”. "Strung" dibuja una impactante teatralidad gracias a una fuerte y vibrante instrumentación.

“Reverie” es por encima de todo un disco evocador, algo habitual en Joe Henry, del que es imposible escapar y que sigue reafirmando su figura como uno de los músicos con mayor talento y más personales.