28 dic. 2011

Discos para recordar del 2011


KEPA ARBIZU



Estamos en épocas de listas y de echar un ojo a todo lo que ha pasado este año (por lo menos en lo musical). Me cuesta mucho decir en este momento concreto si estamos ante una buena “cosecha”o o no, sólo el paso del tiempo podrá decidir esto, aunque a priori no me han parecido unos 365 días demasiados llamativos. Eso sí, siempre hay cosas por las que merece la pena seguir de cerca las novedades.

Vamos al lío con algo de lo mejorcito de este 2011, como casi siempre suelto algunas cosas que me han llamado la atención pero no corresponden a ningún orden especial.

Comienzo por el final y el rotundo, y para mí genial, nuevo disco de The Black Keys “El Camino”. No gastaré mucho tiempo en decir si es mejor o peor esta época que la de “Rubber Factory”, simplemente diré que es un álbum magnífico, donde se mezcla un sonido moderno con las raíces negras, todo en un ambiente rítmico y bailable.

Dos mujeres han hecho sendos discos llenos de sentimiento y creando una ambientación maravillosa y subyugante. El primero el de P.J. Harvey, “Let England shake”, con la guerra como eje de reflexión y donde se de da cita el pop, el rock, el folk o la psicodelia. Gillian Welch por otra parte ha dado forma a unas canciones bajo el nombre de “The harrown and the hardest” con el folk o el country como idea central y repleta de una misteriosa sensibilidad.

Mucho de emotivo ha tenido el disco de North Mississippi Allstars, “Keys to the kingdom”, dedicado al fallecimiento del padre de dos de sus integrantes (Jim Dickinson), y que precisamente a modo de homenaje tiran de un sonido más americano que el habitual blues heterodoxo de la banda y que consigue un resultado excepcional. Otro destacado es un clásico del sonido de raíces como es John Hiatt, que ha creado una de sus obras ("Dirty jenas and mudslide hymns") , por lo menos en los últimos años, más ornamentada y de sonido más denso y de gran brillantez.

Dos bandas jóvenes han sido parte de lo más destacado este año. La música elegante y sobria a base de folk-country clásico de The Dawes en “Nothing is wrong” y el blues garagero oscuro de The Cubical (“It ain’t human”), donde confirma a los ingleses como unos de los más contundentes en este aspecto.

En lo relativo a lo editado en nuestras fronteras destaco, también por empear por el final, el gran disco que han editado los veteranos Los Deltonos, “La caja de los truenos”, instalados en estos últimos años en el rock americano, este es sin duda el más logrado y profundo. Otro veterano, Josele Santiago, con su "Lecciones de vértigo", ha dado forma a su mejor trabajo desde su debut en solitario alejado de Los Enemigos. En esta ocasión retomando su vena más guitarrera. El catalán Xavier Baró ha demostrado su genialidad en "La màgica olivera" donde se abraza la canción popular catalana con el folk en un disco sobrecogedor. Mención especial para Los Cuantos, proyecto del genial guitarrista Javier Colis, y su “Love, ,love, love”, construido a base de rock crudo made in Australia.