16 jun 2013

“… Like Clockwork” de Queens of the Stone Age. Renombrando la Edad de Piedra


KEPA ARBIZU


Queens of the Stone Age están de vuelta. Entre los nombres que acompañan este regreso aparecen algunos de los que han marcado la travesía de este peculiar proyecto liderado por Josh Homme como son Mark Lanegan, Nick Oliveri o Dave Grohl. La presencia de todos ellos es lógico que empujara en principio a imaginarnos que íbamos a asistir a la rememoración de la parte más contundente y dura de la banda. Una suposición que no acaba de cumplirse del todo pero que por el contrario trae consigo muy agradables sorpresas. 

Hay que matizar antes de nada que los “invitados” mencionados son solo una parte de la enorme y heterodoxa, y casi disparatada, lista que la integran también entre otros Trent Reznor, Elton John o Alex Turner (Arctic Monkeys). Otra cosa es el papel que desempeñan todos ellos, alejados de la estructura fija del grupo (ésta recae en Troy Van Leeuwen, Dean Fertita y Michael Suman) y sin un papel decisivo, más de figuración que de contenido, en la deriva que toma el disco. 

“…Like Clockwork” se puede explicar con la ya manida frase de cambiar todo para que todo siga igual. Josh Homme y acompañantes habían demostrado ya en sus trabajos anteriores una clara ampliación de los caminos por los que transitaba su peculiar hard rock hipnótico. El actual hará todavía más evidente y radical esa situación pero de una manera más integradora que en pasadas ediciones y manteniendo intacta, cuando no todavía en mayor grado, su intensidad habitual, aunque en esta ocasión no usen para ello exclusivamente sus riffs asesinos. 

El disco contiene piezas que nos retrotraen (no había material nuevo de la banda desde “Era Vulgaris”, editado hace seis años) a la fuerza de la que la banda siempre ha hecho gala. Ahí está por ejemplo la soberbia “My God is the Sun”, plena de guitarras y de esa épica envolvente marca de la casa, o “Keep Your Eyes Peeled”, en la que sacarán el lado más oscuro y siniestro perfectamente dirigido por un gran trabajo de percusión y una sugerente guitarra. En este mismo grupo de canciones podríamos incluir la enigmática, con sus cambios de ritmo incluidos, “Kalopsia” (coescrita junto a Alex Turner), que cuenta con la colaboración de Trent Reznor. 

Pero “…Like Clockwork” va a tener como una de sus grande virtudes la manera en que recopila y asimila diferentes sensibilidades musicales, algunas prácticamente inéditas en la banda, para su propio beneficio. Por eso no debe extrañar que “If I Had a Tail”, en la que participa Mark Lanegan, pueda recordarnos a un Bowie oscuro y rebuscado, o las melodías pop-rockeras y pegadizas de “I Sat By the Ocean”. Pero esto no es todo, porque si no existiera ya el género hard rock-funk habría que inventarlo para definir “Smooth Sailing”, donde Homme da rienda suelta a su falsete. 

El piano, un instrumento que desde este momento entra a formar parte de esencia del grupo, se va a convertir en un elemento de gran presencia en algunas de las canciones. Por ejemplo hará de guía, a la que se le irá añadiendo paulatinamente instrumentación, para crear la bella composición a base de un romanticismo decadente que es “The Vampyre of Time and Money”. Bajo un tono firme y oscuro, pero reconocible el estilo ejercido por Elton John, aparecerá en “Fairweather Friends” y de una manera íntima en la canción que da nombre al disco, donde de nuevo la voz de Homme toma gran presencia en una tonalidad que recuerda por momentos a Neil Young. 

Alrededor de este nuevo álbum de Queens of the Stone Age se había creado una gran expectación, algo lógico teniendo en cuenta que estamos ante una de las bandas más especiales dentro del rock guitarrero. La cuestión decisiva era discernir hacia dónde les habían llevado esos nuevos rumbos anunciados. Viendo el resultado final no puede ser más satisfactorio este viaje. Si bien siguen presentes algunas de sus características básicas, es cierto que su forma de materializar el rock ha sido condimentado con multitud de matices y que en esta ocasión han logrado dar vida a un disco envolvente, hipnótico, nostálgico y repleto de esa intensidad de la que siempre han hecho gala. Lo que se entiende por un disco (casi) perfecto. 

Escrito originalmente para: http://www.culturamas.es/blog/2013/06/14/like-clockwork-de-queens-of-the-stone-age-renombrando-la-edad-de-piedra/